En el entorno laboral se dan por sentados algunos rumores sobre cómo funciona la ley en caso de que un trabajador requiera compensación. Y aunque muchas veces éstos no son ciertos, pueden provocar confusión y miedo, especialmente en miembros de la comunidad latina. En estos y otros casos, el conocimiento es poder y por eso, desmentimos tres de los mitos más comunes sobre el tema.
Primer mito: “si no tengo papeles, no puedo reclamar compensación”
Este mito es muy frecuente, y puede perjudicar al trabajador. La ley estatal menciona claramente que aplica para todos los empleados, independientemente de su estatus migratorio. Si usted tuvo un accidente con lesiones catastróficas, el estado reconoce su derecho a tratamiento médico y pagos por incapacidad. La desinformación sobre este tema puede poner en riesgo su bienestar económico y el de su familia.
Segundo mito: “Yo cometí el error, por eso no puedo reclamar compensación”
En Georgia, la compensación laboral cubre cualquier accidente sucedido en el cumplimiento de su trabajo. No importa si eso fue resultado de un resbalón, dejar caer algo pesado o distracción, la ley lo protege. Sin embargo, es importante consultar estos detalles con su abogado, ya que en ocasiones algunas aseguradores utilizan errores menores para negar la compensación.
Tercer mito: “Si demando, mi jefe o la empresa me van a despedir”
Es muy común creer que una demanda dará pie a represalias, pero en Georgia están prohibidas. Si usted es víctima de una lesión grave, tiene el derecho de solicitar compensación y recuperarse en la medida de lo posible. Asegúrese de demostrar el cumplimiento de sus tareas llevando un registro de documentos, correos electrónicos y mensajes de texto que confirmen su correcto desempeño laboral.
Si ha sufrido una lesión grave en el trabajo, no se deje guiar por mitos. Contacte a un abogado lo antes posible para que lo asesore y juntos puedan encontrar una solución.
